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20 dic. 2012

Relato de Jueves



Siempre me han gustado las ventanas, por que me gusta la luminosidad, la renovación, y estar en contacto..con el vetusto pino que me da las buenos días cada mañana desde el otro lado, la luz que me anuncia un nuevo día, el trinar de los pájaros, o el ladrido de mi perro ante un visitante desconocido.
Me conectan al mundo que me atrae y me interesa, del mismo modo que son una barrera, entre ése otro cuya oquedad despierta mi indiferencia. Si estuvieran siempre abiertas o cerradas, sin lugar a dudas dejarían de gustarme.
Andaba yo buscando nombre al blog y ninguno me cuadraba. Aburrida me quedé mirando la pantalla, y comprendí que el ventanuco que esperaba el bautismo era una ventana en toda regla; una ventana abierta al mundo, con todas la ventajas y desventaja que ello conlleva.
La mejor ventana para asomarme y compartir mis inquietudes, para conocer otras culturas y comprender comportamientos...Una ventana que bien usada, puede ofrecerte un mundo paralelo e igualmente maravilloso.
Y al mundo la dejé abierta, para que aires nuevos renovaran el ambiente, para que gente diferente y desconocida entrara y saliera a su antojo...sin pestillos ni cerrojos esta vez.
Lo de “.com” fue el toque de humor con el que suelo aderezar casi todo, y que en este caso concreto, reforzaba la idea que quería expresar.

19 dic. 2012

Un guiño de cálida y sincera amistad


Mis queridos amigos, he decidido que la ventana pasará estas fiestas sin muñecos de nieve, ni bolitas coloristas que adornen el árbol.
Con un decir tan atípico como la decoración de la casa, os hago un guiño de cálida y sincera amistad.

TE DESEO...



 
 Que el niño que fuiste te acompañe siempre.
 
 
 
 
 
Que camines libremente  y sin perder el paso.
 
 
 
 
Que no te falte una pizca de nada.
 
 
 
 
Que nadie silencie tu voz.
 
 
 
 
Que no existan para ti las cadenas.
 
 
 
 
 
Que no falte una nota en el pentagrama de tu vida.
 
 
 
 
 
Que el corazón no te nuble la vista.
 
 
 
 
 
Que el Yo se convierta en Nosotros.
 


 
 
Que el calor arrope tus días.




 
Que tus raices te hagan crecer.
 



 
Que no hilvanes la duda con lágrimas.




 
Que las espinas no hieran tu alma...
Que la herida no te haga cesar...
Que la lucha culmine en un triunfo...
Que el triunfo te enseñe el camino...
Que el camino valga la pena...
Y encuentres la dicha y la paz.

 
 
 


12 dic. 2012

Este Jueves "SE VENDE"




Gracias a San, he podido conocer a una mujer encantadora... hasta ahora  sólo había leído sus escritos.
Las otras dos manos son las de Esilleviana, buena escritora y mejor compañera.
Ha sido muy grato ser tu compañera, Esi. Muchísimas gracias.


 
Encontró un atadijo camuflado en una reducida muesca de la garita más saliente del bastión, con un leitmotiv difícil de rechazar: compañía, entretenimiento y nostalgia. Mientras observaba con detenimiento el pequeño lío de la cuerda e intentaba mentalmente deshacer el nudo mal hecho, interpretó que su alma no podía osificarse en un objeto que se compra o se vende. Desde la aspillera advirtió a las personas que paseaban por el interior de la fortificación recordando la sonrisa de felicidad de aquella mujer errante, o los ojos alegres de aquel enfermo acompañado, que con caminar pausado arrastraba la vida, mientras en el suelo mojado, quedaba la huella del hombre honesto que marcaba el paso.
Dos chiquillos le hicieron trastabillar, y mientras el anciano se balanceaba advirtió la presencia de un hombre en un tenderete, cuyo rostro le era ajeno.
Dispuestos sobre unas cajas pudo ver unos frascos de diversos formas, tamaños y colores. Media docena de mujeres se habían acercado para averiguar su contenido, pero extrañamente guardaban un silencio inusual.
El anciano, agradecido, tomó la palabra.
-¿Qué vendes?
-Lo que tú buscas no puedo dártelo, y lo que tengo no lo necesitas-respondió tajante.
-No has dicho lo que vendes-gritó una joven.
-Dos onzas de felicidad, media sonrisa, una pizca de sensatez, cinco gramos de buen hacer...
-¡Mentiroso! ¡Embaucador! ¡Farsante!-gritaron el resto de mercaderes.
-¿Cuánto pides por todo?-dijo una voz lejana.
-¿Acaso me lo puedes comprar?
-Toma-dijo poniéndole una bolsa de monedas en la mano.
-Con cien bolsas como ésta no compras lo que yo vendo.
El hombre soltó una sonora carcajada, ante tan insólita respuesta.
-¡Gracias!-dijo el mercader devolviéndole las monedas- Ya me has pagado.
 

SAN nos guiará en las demás ventas.

9 dic. 2012



Mientras cronos juega con nosotros caprichosamente, la vida cierra y abre puertas, y celosamente nos asomamos para descubrir qué nos depara el destino.
El mío culmina al asomarme a la ventana, y dejar que el aire se renueve inundando la estancia de aromas familiares.
Permitid que mis tímidos decires os acompañen nuevamente, que fluyan libres y espontáneos con más pausa que prisa; suaves  como la brisa, cálidos como las tardes de Abril...
Dejad que los vuestros me susurren al oído mil cosas y ninguna. Que lea entre líneas, interprete los silencios, y adivine en cada línea emociones y nostalgias.

Un fuerte abrazo, compañeros.

22 nov. 2012

Saludito...jueveros


Paso un momento para dejaros un saludo a todos.

Me encanta ver que la participación no decrece, que cada jueves, puntualaes acuden los jueveros a la cita, con el buen hacer que les caracteriza y las ganas que todos y cada uno le pone.
Lo de menos es el tema, se trata de participar, de leer al amigo y seguir la andadura juevera. Hacedlo sin prisa ni pausa, demostrad que soís grandes narradores y mejores amigos.
Aunque no os comente, os leo cada vez que puedo...me encanta leeros.
Todavía no puedo unirme a los jueves, pero me apetecía mandaros un beso enorme a todos.


Hasta prontom, compis.

1 oct. 2012

A intermitencias...Juevera.


Mis queridos amigos, acabo de llegar y ya me estoy marchando. No sé si mi ausencia durará una semana, dos días, o un mes, pero no os quepa la menor duda de que en cuanto me sea posible vuelvo a los jueves, participando o simplemente leyendo vuestros maravillosos escritos.
Algunos escritos me quedan por leer, como siempre serán geniales, aunque no pueda ya comentaros por falta de tiempo. Aceptad mis disculpas, otra cosa no puedo ofreceros en este momento.

Adelante compañeros, seguid con la misma ilusión que siempre, demostrad que sois excepcionales una vez más...pensad que los días pasan volando, y en un abrir y cerrar de ojos volveremos a leernos.

Un beso juevero.

25 sept. 2012

MIRADA RESTROSPECTIVA
 
 
 
 

MAL DE OJO

La farola nos miraba de reojo, y caprichosa se abalanzó sobre nosotros. La mire para decirle las tres mil por tan grosero comportamiento, pero al girarme me di cuenta de que era bizca. ¡Fatalidad!-me dije- poco y malo nos puede traer una farola lisiada.
Quise saber el porqué de tan insidioso comportamiento, y antes de que comenzara la retahíla de reproches que se agolpaban en mi mente, la tenue voz de mi acompañante me pidió un mínimo de recato.
-Déjala, está vieja y cansada, lo último que necesita es que te ensañes con ella-me dijo con un tono de voz casi imperceptible.
-Mirame-continúe con la ira inyectada en los ojos-Tengo veinte años y aquí me tienes, atrapada en un amasijo de hierros por tu culpa, lo mínimo que deberías hacer es echarme una manita, en lugar de guiñarme el ojo con descaro.
-Yo en cambio,-dijo tartamudeando- soy una anciana. Llevo toda la vida aquí, mirando a la gente que pasa, observando sus rostros lozanos, la alegría en sus ojos, viéndoles envejecer hasta que un día...
-¿Qué sera de mi ahora, quién me querrá con esta cara?
-Pregúntale a él-respondió antes de apagarse para siempre.

Y sí, cada vez que recuerdo ese día, le miro a los ojos, y señalando con el indice mi rostro, le digo con guasa: ¡bonita forma de declararte, truhán!
 
 

EL ÚLTIMO COMENSAL

De espaldas al mundo, cuchara de madera en mano, remueve el contenido con entrega de madre. Sobre la mesa, ya caramelizado, el molde dónde verter su amor.
Cada viernes observo la misma escena, luego, con mi diminuta silla roja en la acera, espero paciente su llegada.
Miro fijamente un punto concreto, pronto le veré girar la esquina, con su bolsa al hombro alzará la mano al verme, yo le esperare sentada, no puedo levantarme y salir corriendo-me ha dicho la abuela-
Irrumpo en la cocina gritando: quiero flan, quiero flan...Ella niega con la cabeza un viernes más, ella sabe mejor que nadie lo que quiero y lo que temo.
Regreso a la puerta, está oscureciendo y no viene, entro nuevamente en la cocina gritando :quiero flan, quiero flan..niega con la cabeza y salgo nuevamente.
Se ha encendido la farola de la esquina y no llega...quiero flan, quiero flan-digo en voz baja.
Mi abuelo me coge por sorpresa, me estrecha entre sus brazos y le digo que quiero empezar el flan, me besuquea mientras saca de mi oreja una moneda de chocolate, luego me dice bajito que lo empezaremos cuando él llegue.
¡Ya está aquí, el tío ya está aquí! -grito nerviosa-, él me mira y levanta la mano. Entro precipitada al patio y espero preguntándome qué sucederá ahora.
El primer abrazo es para mí, la abuela nos observa sonriente y espera que el juego concluya.
Mi abuelo sale a su encuentro y le da un abrazo, luego viene hacia mí y cogiéndome en brazos me pregunta si quiero flan, niego con la cabeza, miro la puerta cerrada y sonrío feliz. ¡Ya estamos todos...no me gusta el flan!

 

Reflexiones de martes

 
 
De la calma a la locura...sólo un paso de cordura.
 
 
 
 

Al vademécum del curioso le llamaron diccionario.
 


 

24 sept. 2012

¡Jueverossss!


Queridos Jueveros:

Una ausencia prolongada la mía, más de lo que me hubiera gustado, pero si hay algo que no se puede planear es la vida.
No he podido leeros todavía, pero estoy deseando participar en los tradicionales y adictivos Jueves, literarios y entrañables.
No sé a cargo de quién será el próximo, pero  fisgonearé un poquito para enterarme y me uno nuevamente.
 
Desde la ventana, lanzo besos para todos.

10 jul. 2012

LOKURA BLOGUERA

                                                 
 Gaby  y  Encarni  me lo ofrecen



La entrega de este premio, supone las siguientes pautas a seguir:



NORMAS DEL PREMIO

1.- Se premiarán 7 blogs, 5 que no superen los 300 seguidores y 2 a libre elección.

2.- No podrás devolver el premio al que te ha premiado pero sí tendrás que nombrarlo y enlazarlo a tu blog.

3.- Agradecer el premio desde el corazón de tu blog, o sea, si tu blog es de poesía con un pequeño poema, si es de cocina con una pequeña receta...(esta norma es opcional, solo persigue el fin de dar más originalidad al premio)

4.- El blog premiado debe reflejar el último comentario que han dejado en su página.

5.- Decir 3 cosas que te gustan y tres cosas que no te gustan.


Gaby, Encarni, pensad que somos viejas amigas, que charlamos amigablemente frente a un café…Permitid que os trate como trataría a mi mejor amiga, sin salsas que por no ir conmigo se me queman, a mi manera, demasiado sencilla en ocasiones pero sincera.
Sólo dos palabras: ¡Muchísimas gracias!

La elección siempre conlleva complejidad, extrema en este caso. Todos lo merecéis pero sólo puedo elegir siete.
Basándome en mis parámetros he hecho la siguiente:









El último comentario:
“Me sentí transportado a un verdadero mundo de Fantasía”.
Luis Rodríguez

Me gustan: unas risas entre amigos, que el contertulio me mire a los ojos, el olor a pólvora y azahar.

Me disgustan: la cobardía, la manipulación, cualquier la falta de respeto…los malos tratos los meto en este saco.

6 jul. 2012




Queridos amigos, aun no habiendo comentado en Algunos de vuestros blogs he querido acompañaros otro jueves.
Asuntos familiares requieren mi atención, y entro de puntillas, los pocos ratos que puedo hacerlo. A todos leeré y responderé aunque sea a destiempo.
Un besos juevero.



          ESTE JUEVES: FANTASÍAS



En noches de agónica soledad juego a ser Diosa de tu mundo. El abrazo húmedo me mece, arrastra al mundo profundo que temo, deseo, añoro…
Sumergida en tu mundo de colores, te busco en recónditos parajes de guiños fluorescentes.
Me esperas impaciente, sentado en el azul intenso de tu trono me miras... la retina impregnada de deseo.
-Quédate conmigo.
-Quiero ser la Diosa de tu mundo.
-Para siempre, entonces.
-Siempre es demasiado.
Un grito desgarrador desdibuja el azul de tu mundo, algo tira de mí, me empuja, arrastra…seres de colores me custodian.
La blanca espuma de tu furia me lleva hasta la orilla, la arena mojada, dos conchas en el pelo, unas cintas envolviendo mi tobillo…
La calidez se acerca de puntillas…unos labios descubriendo mis secretos, el alba despierta al súcubo…
-Quédate en mi mundo claroscuro-susurra-
-En el nuestro-respondo-
Bajo la almohada guardo el azul, en silencio digo: hasta mañana.


28 jun. 2012

RELATO DE JUEVES



EN LOS ZAPATOS DEL OTRO






Por aquello de que siempre es mejor lo que no se tiene, envidiaban el zapato ajeno. Todos pensaban lo mismo sin llegar a decirlo: “el suyo es mejor”, “mira, es de marca”, “aquel es más ancho y tiene tacón”, “yo quiero las sandalias para que no me hagan rozaduras”.
Y un día de tantos, por aquello de probar, decidieron cambiarse los zapatos durante una semana.
Los pusieron todos en un montón y con los ojos vendados, cada uno de ellos eligió un par.
Y surgió el primer problema…Unos tuvieron suerte y encontraron la pareja de inmediato, mientras otros rebuscaron y creyeron haberla encontrado. Los menos afortunados tuvieron que quedarse con lo que nadie había querido.
Y le sucedió el segundo…pies anchos que no cabían en los zapatos, zapatos anchos para pies escuálidos, hombres con zapatos de tacón en los que sólo les cabía el dedo gordo, zapatos de finísima piel que no se acoplaban al pie que los calzaba, un zapato de tacón para el derecho y una sandalia para el izquierdo, zapatos iguales para pies distintos, y unos pocos, con la suela tan fina, que con tan sólo tres pasos el asfalto les quemaba hasta los mismísimos tobillos.
Y llegó el tercero…pies hinchados, torceduras de tobillos, dolores de espada, rodillas desolladas de tanto tropezón, y en el alma de todos, una terrible insatisfacción.
Y la única ventaja del añorado cambio…Dejó de importarles la piedra que se lleva en el zapato. Es tu piedra, tu zapato y tu  camino…producto y consecuencia, la causa, no tiene demasiada relevancia. 

24 jun. 2012

Léalo...para usted lo dejé en la Ventana.


Después de haberos leído, he tomado algunas decisiones.
Desde la certeza de que la palabra escrita perdura, y que su interpretación es muy distinta, en función de quién y cómo  las lea, os dejo un poema ajeno.
Se escribió par mí, en un intento de paliar soledades insidiosas y añoranzas. Con el beneplácito del poeta, hoy las hago mías y aquí las dejo, con el deseo de que sean para alguno, el “bálsamo” que un día me reconfortó.

Clara luz de la memoria

Nunca te digo que vengas
porque nunca te fuiste.
En tu habitación se renueva la rosa,
y al abrigo de la tarde
cuando encuentro limpia tu voz,
espigas de luz
dibujan su ausencia.

Francisco Cejudo
                            “El Navegar de los sueños”



Y al margen ya de poemas, poetas, y sentimientos punzantes…
Me ha gustado poneros rostro y nombres a muchos de vosotros, considero por tanto que justo es que hagáis lo mismo conmigo. A tyrma no os la presento…me deja siempre en ridículo la muy puñetera. Quedaos, con la imagen de Chelo.









Y para concluir una simple pregunta, ¿a quién demonios le pesco el letrerito de “Juevero”?...Tranquilos compis, que ya nos encargaremos nosotras de sisar uno para La Ventana.

Un fuerte abrazo, Jueveros.



21 jun. 2012

Relato de Jueves: Mis dos jueves.

Puede que mi aportación sea mínima esta semana, pero intentaré trasmitiros lo que desde el desconocimiento de cómo sois a nivel personal, he podido captar por vuestras palabras, en las escasas dos semanas que llevo entre vosotros.

Me colé a hurtadillas entre los jueveros, no recuerdo ni como sucedió, pero seguí entrando de tanto en tanto, llevada supongo que por la curiosidad, por la forma de escribir que en algunos de vosotros advertí y por su puesto, la oculta necesidad de conocer a gente con mis mismas inquietudes.

Inicialmente pensé que eráis un grupo pequeño, que os reuníais los jueves delante de un café y compartíais luego vuestros escritos. Y una pizca de sana envidia os confieso que sentí. Recuerdo que pensé, “si viviera en una capital, tendría al alcance de la mano muchísimas cosas”, pero bueno, una es de pueblo y encantada de la vida, aunque a veces se echen de menos algunas cosillas.

Y en ninguna de mis incursiones quise caer en el intrusismo, y romper el encanto de vuestros jueves. Hasta que uno de esos días cursis en los que todo cabe, me colé por la Ventana. Me sorprendió gratamente su pronta respuesta con un sí que no esperaba, y gracias a la cálida brisa de Venus, me vi en la lista de su relato encadenado.

Pero la cosa se enredó antes del jueves de Encarni, y yo sin comprender nada, bueno, algo si que comprendí…Y en esto creo que puedo ser imparcial, ya que no tengo el gusto de conocer a Gustavo, a vosotros al menos os he leído, y una se hace un idea, puede que inexacta, pero idea a fin de cuentas, que en muchas ocasiones no dista tanto de la realidad.  Entendí que Gustavo, a pesar de su aparente “rareza”, que desde luego no juzgo, y firmemente creo que sus buenas razones tendrá el hombre, es una pieza importante para todos vosotros…el afecto de un colectivo no cae del cielo, y tengo la impresión de que  a pulso se lo habrá ganado el buen hombre, ya que ni una sola crítica he leído sobre él.

Y en pocos días supe que entre los jueveros, encontraría dos cosas básicas para mí: respeto y una buena dosis de camaradería. Hace unas pocas horas he podido comprobar, que la amistad es otra cosa que valoráis y fomentáis…una razón de peso para seguir aquí.

Y al otro lado del papel, intento  participar en esta propuesta de jueves, a salto de mata, y con una calidad literaria muy  cuestionable. Mi única intención es que mis palabras os dejen bien claro, lo que al recién llegado proyectáis.

Muchísimas gracias a todos, por abrirme las puertas de vuestros rincones virtuales, y la calidez que estos pocos días me habéis obsequiado.

¡Sois grandes, jueveros!

7 jun. 2012

RELATO DE JUEVES




El silencio de la noche es absoluto, sólo el suave sonido de unas sandalias lo interrumpen y un chasquido que de inmediato reconoce. El joven monje ha encendido la luz de la escalera y se acerca. Se descalza, sube dos escalones precipitadamente, y se refugia en el rellano. Un sudor frío y espeso recorre su frente, el mundo se desdibuja ante sus ojos y busca apoyo en la encalada pared.
El cuerpo de una mujer joven yace frente al monje en el rellano de la escalera.  La extraña visión le deja perplejo, pero no hay tiempo para preguntarse cómo ha entrado y para qué. Aún respira-piensa aliviado-, de repente algo le asusta…una pequeña mancha de sangre junto al cuerpo. Sandalias precipitadas se acercan, y el más anciano decide por todos ellos. Prepare una celda Fray Andrés-dice con voz grave pero serena-
Lo primero que ve al abrir los ojos es la sombría figura de un anciano, perpleja mira al hombre, sabe que ya no podrá coger lo que ha venido a buscar. No te asuste hija, -dice el anciano- sólo es un pequeño corte en la cabeza. Su semblante cambia de inmediato, ahora sí-piensa, al darse cuenta de lo ventajoso de la situación-, ahora podré conseguir los jeroglíficos…¿Quién sospecharía de una pobre mujer con la cabeza vendada?




    En casa sw Gastón       Gastón D.Avale

4 jun. 2012

Carta de un neonato


¡Hola mami!
Tenía muchas ganas de verte, bueno, no te veo pero sé que eres tú, porque eres dulce, me das besitos, me hablas con voz suave, y sobre todo porque en tus brazos me siento seguro. A veces tengo mucho miedo, oigo voces extrañas, hay bultos que se acercan a mí, y brazos que me cogen, y olores desconocidos, pero siempre vienes a rescatarme por eso sé que eres mi mami.
El otro día había algo muy grande pero estaba contigo y no me dio miedo, ¿es mi papi? Tiene unas manos grandotas que al principio me asustaron un poquito, peno me sujeta con cuidado, acerca su cara a la mía, me dice cosas que no entiendo, pero suenan bien y me gusta que me las diga.
Yo tenía muchas ganas de conoceros, pero también estaba un poco asustado ya que no sabía como seriáis…me parecéis “chupis”, por eso duermo todo el día, porque estoy en casa, con vosotros, y soy feliz.
Antes no me asustaba la oscuridad, estaba solo pero recogidito, luego mi cunita de agua se hizo pequeña y ya no sabía ni como ponerme. Pero de repente mi cunita se secó, por más que buscaba agüita no la encontraba, me picaba la piel y todo empezó a ser muy raro. Oía voces, ruidos extraños, una luz muy grande me deslumbró, y gente que iba y venía; una señora me pegó y me hizo llorar, y entonces me dije: “si ésta es tu mami, lo llevas claro, chaval”.
Luego nos quedamos solos y la luz empezó a gustarme, la señora pegona de blanco ya no volvió; no se oían voces estridentes, sólo vuestras risas, y eso me gustó mucho, y me dije: “ya puedes dormirte tranquilo, chaval”.

31 may. 2012


El la quietud de la noche

La danza de las sombras me lleva por caminos infinitos, el silencio como único compañero, mientras  la  noche despierta los recuerdos. El libro que quedó dormido sobre la mesa me acompaña, y la nostalgia me trae su recuerdo.
 Los años han pasado junto a él a modo de suspiro, un suspiro suave, cálido, y fugaz. Apaga el cigarrillo, y mientras el humo que asciende dibuja formas caprichosas en el aire, mira  su mano, y con la habilidad que proporciona la rutina, deja que el pulgar juguetee con un anillo ya desdibujado. Intenta recordar aquel grabado y mil escenas cotidianas acuden de inmediato; una playa de agua clara en un verano aún más claro, los claros ojos que observaban la inocencia de una niña, en su vano intento de atrapar la blanca espuma. Otro niño le visita en esta hora de reflexiva calma, el de tez sonrosada, ojos azules y áureo cabello que lleva dentro. Son las cuatro de la madrugada y sigue sentado frente a un libro que no está leyendo; la noche es su aliada, le presta el silencio que el día con su incesante ir y venir le arrebata, le acoge con abrazo de madre, en su regazo vierte los sinsabores y retoma fuerzas para encarar el nuevo día.
Y las noches se  suceden, y un libro cerrado y polvoriento me acompaña en todas ellas. Son las cuatro de la madrugada y aquí sigo, meciéndome en las nubes, esperando que regreses para concluir el libro de la vida.

30 may. 2012

Amor Condicional

Míralo, orgullosos de si mismo y de su condición de macho sonríe ante su triunfo; una vez más ha ganado la contienda...de antemano perdida si se mira desde el ángulo opuesto.

Dicen, comentan, murmuran...que a determinadas horas se alza la voz entre las cuatro paredes de la casa.
Rumorean, susurran, chismorrean...que no es lo único que se alza entre esas cuatro paredes.
Escuchan, perciben, adivinan...el llanto del perdedor silenciado a golpe de amor.
De los tres que forman y conforman la familia, la criatura se comporta como tal; espontánea, miente cuando afirma públicamente: "papá ha pegado a mamá y ella lloraba".
La joven madre, sorprendida, confundida, e irritada, se apresura a desmentir el rumor lanzado sin malicia, recrimina al primogénito y le recuerda que no se fantasea con asuntos tan serios.
Muestra la mano y explica...el gato del vecino la tiene tomada con ella, furioso por el involuntario pisotón le arañó la mano derecha; su marido al ver lo sucedido, amable, preocupado, y protector, le desinfectó la mano con un alcohol de alta graduación...se le saltaron las lágrimas ante el gesto y por dolor.
Aclarado el equívoco, el entorno entiende que son cosas de niños...enanos mentirosos, mentes inestables y confusas, incapaces de separar realidad de fantasía.
Pletórico el padre, exultante la madre, y confusa la criatura, vuelven a esas cuatro paredes que conforman su idílico hogar.
Mañana...ella tendrá más cuidado con el arisco gato del vecino, el niño procurará no pisar la pastilla de jabón mientras dure la ducha, y Él, seguirá cuidando con el mismo amor a su familia.

22 may. 2012

La mano ejecutora
Sobre la inmaculada superficie, inerte y frío, descansa el mutilado y rollizo cuerpo...Siguiendo el protocolo cada cosa ocupa su lugar; a la derecha hábilmente colocadas, alineadas todas ellas de mayor a menor, destellaban afiladas y asépticas, las piezas que componen el instrumental. A la izquierda, unos finos guantes de látex color hueso, esperan las diestras manos que inicien la labor. Con la indiferencia que provoca la rutina alguien se dispone a comenzar; extiende las manos en busca del látex, primero el derecho, el izquierdo después; mueve los dedos en busca de incómodas arrugas que entorpezcan su trabajo, reajusta meticuloso, hasta conseguir que el látex se convierta en su segunda piel. Con el escenario preparado y cada quién en su lugar, ha llegado el momento…Alza la mano, pide instrumento, y practica la primera incisión. Abierta por completo la cavidad torácica, escruta sereno mientras piensa y decide los pasos a seguir. Cambia el instrumento que sostiene por otro más pequeño, el idóneo para separar el tejido sobrante e inservible que molesta. Con manos hábiles separa y sujeta el apéndice, la vista se le nubla en ese preciso momento, un extraño sudor frío recorre su frente, y esa mano de ejecución certera y pulso sereno, inicia por su cuenta, una serie de ligerísimos e inesperados movimientos. Atónito, observa la traicionera mano, que parece actuar por voluntad propia, ajena por completo a la mente que domina, e impositiva, marca la pauta y el compás.
Aumenta el ritmo cardíaco, se apoya ligeramente en un taburete, cierra los ojos para no ver al mundo, o lo que viene a ser lo mismo; que el mundo no presencie ¿su derrota? , respira profunda y lentamente, mientras piensas en todas las veces que ha hecho lo mismo a lo largo de estos años, y al hacerlo, no recuerda que le haya sucedido anteriormente nada semejante...siempre hay una primera vez!, se dice a sí mismo en voz baja, con una mezcla de frustración, tristeza, e impotencia. Una mano deposita algo áspero y dulzón bajo su lengua, se toma otros dos minutos de descanso, comprueba complacido que el temblor va remitiendo, y poco a poco, vuelve a dominar la rebelde mano que sujeta a su antebrazo, es la hacedora de tan delicada tarea. Recompuesto, retoma la acción interrumpida, y decide concluir cuanto antes tan azarosa actividad.
Extraños ruidos que provienen de la antesala perturban la paz recientemente recuperada, crece el estruendo y rompe la armonía que reina en la sala. A poco de finalizar con la tarea, alguien irrumpe en la habitación, se oye el estruendo de un portazo, mientras un sujeto con voz aguda y cansina vocifera a sus espaldas:

¡Corta ya el dichoso pollo!