Seguidores

16 may. 2014






                                                 El Patio



El patio de mi casa era un tanto singular.
No colgaban coloristas gitanillas de la pared, ni frondosos geranios . No, las plantas de mi casa te saludaban  al asomar la cabeza, mientras que el patio contrariamente a lo habitual, era un lugar de íntima acogida y difícil acceso, ya que tenías que cruzar toda la casa para acabar entrando por una minúscula puerta que había junto a la despensa.
Yo no tendría más de cuatro años, pero recuerdo perfectamente los vaivenes de aquel patio soleado y bullicioso.
Cada mañana me sentaban en una mesa grande y bien dispuesta, con mi vasito de leche, y un susto morrocotudo  sólo de pensar que me obligaran a comer algo. Y mientras yo miraba de reojo el vaso de leche, el patio se iba llenando. Todos los días sobre las 11 de la mañana acudían vecinas y amigas, con las manos llenas, el delantal puesto, y una sonrisa radiante. Según entraban iban dejando en la mesa su pequeño aporte culinario, sencillo la mayoría de las veces, pero apetecible y muy de la tierra. Verduras asadas, carne con tomate, tortilla de patatas, ensalada de cebolla unas veces y otras de tomate, berenjenas fritas, morcillas y longaniza asadas, anchoas...Pero lo que nunca faltaba eran aceitunas, tomate y pimiento en salmuera, unos racimos de uva. El  vino y la mistela eran cosa de mi abuela, o mejor dicho de mi abuelo; el buen hombre se divertía cogiendo lo mejor de la bodega, para luego contar la anécdota de que a más de una le subieron los colores en demasía.
Y es que en mi tierra se para el reloj a media mañana, el almuerzo es sagrado, aunque más parece por consistente la comida. Resulta tan típico e imprescindible, como el tapeo Andaluz.


 mas historias en el Patio de nuestra amiga María José





11 comentarios:

  1. Por todo lo que vengo leyendo, sino estoy equivocada, noto la diferencia, entre el Patio de ustedes a los nuestros. Aquí los Patios no suelen ser compartidos, mas que por los integrantes de la familia.
    Tu patio me encanta, porque todo lo que has nombrado me ha despertado el apetito ;)

    Gracias por tu recuerdo:)

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, guardan similitudes pero no son exactamente igual, aunque he decirte que los vuestros me parecen fascinantes.
      Gracias por la visita, compi.
      Besos

      Eliminar
    2. Ya que no puedo dejar una gota en tu patio, permite que lo haga desde la ventana. Bromitas del cable querida!
      bien, tu relato me ha parecido muy tierno, como otros evoca una etapa importante, en tu caso dichosa.
      Me has hecho recordar a una persona muy especial en mi vida, mi abuela, ella siempre me habló de su tierra, aunque nunca fui es como conocer el lugarcito dónde creció. ¡Gracias, querida!
      Besos

      Eliminar
  2. Fascinante relato, lleno de alegría, comida, y flores. Hermosos recuerdos de tu niñez nos dejas en esta convocatoria juevera.
    Saludos

    ResponderEliminar
  3. Veo que los patios evocan recuerdos, que a quienes los vivisteis os dejaron una marca indeleble. Y no es para menos, ya que ese ritual del almuerzo que cuentas deja ganas de poder vivirlo alguna vez.
    Besos

    ResponderEliminar
  4. Parece que esa tradición es casi universal, el tapeo une a la gente. Unos minutos en los que se deja el trabajo para comer al mismo tiempo que se disfruta de buena charla entre amigos. Gracias por traernos tu patio especial y compartirlo en este jueves. Un beso

    ResponderEliminar
  5. qué patio que da gusto!!!

    me invitas? yo me voy...

    besos

    ResponderEliminar
  6. La verdad es que me ha llamado la atención eso que cuentas de la comida a las 11 de la mañana! Me ha gustado.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Bueno no es exactamente eso, no el almuerzo Andaluz que la sustituye, es un desayuno fuerte a media mañana.
      Lo celebro.
      Un beso

      Eliminar
  7. Tuve una infancia muy feliz, celebro que te guste mi patio Yessy.
    Gracias por la visita.
    Besos.


    Déjate caer por estos lares, y tendrás un almuerzo parecido, juan Carlos.
    Besos

    M. José, gracias a ti por la propuesta, y por aceptar mi relato fuera de hora.
    Me voy a disfrutar otros parios que acabo de llegar.
    Un beso.


    Por supuesto Cass, cuándo quieras. El patio ya no lo verás pero almorzaremos a lo grande.

    Besos.

    ResponderEliminar
  8. Curioso patio. Foro de socialización con aporte gastronómico incluido.
    Y me gusta... por qué no compatibilizar geranios y tortillas. Cuentos y canciones.
    Besos

    ResponderEliminar